Lo conocimos papá y yo en el Socio-Sanitario Bernat Jaume de Figueras.

Mi padre estaba allí ingresado por un cáncer terminal. Estábamos en el comedor del centro, en la primera planta y entró junto al alcalde de Figueras por entonces, Joan Armangué por una puerta lateral para visitar el centro. Era el día de las Fuerzas Armadas que a papá le gustaba mucho verlo y yo estaba con papá viendo el desfile por la tele. Se acercó a nosotros, nos saludó y nos preguntó que veíamos o dónde era, le dije que era el desfile de las Fuerzas Armadas en Sevilla. La primera vez que lo veíamos papá y yo, también iba la Consellera de Sanitat por entonces, que nos saludó también. Luego salieron a la terraza y hablaron Maragall y el alcalde y se fueron al poco.
Ese es mi recuerdo con Pasqual Maragall. Mi padre murió al año siguiente.

Me pareció una buena persona, por el gesto que tuvo con nosotros. Me alegro haberlo conocido aunque fuera en aquellas circunstancias.