En verano de 2000, quedé con Maragall para proponerle su participación en un proyecto solidario que estábamos organizando. Nos citó en su casa de Rupià. Me sorprendió la naturalidad con la que nos recibió y la rapidez con la que se sumó a la iniciativa. Pintó junto a su amigo Hernández Pijuan, uno de mis artistas favoritos, el cuadro “Cilindre Blanc” que se subastó a beneficio de La Marató de TV3